EL DECRETO 4790: LA NEGACIÓN DEL CARACTER ESPECIAL DE LAS NORMALES

Después de solicitar reiteredamente al Gobierno Nacional el reconocimiento al carácter especial de las Escuelas Normales de Colombia, el decreto 4790 recientemente expedido, lo niega y reafirma el Programa de Formación Complementaria, como un complemento a la Educación Media.
Varias son las razones por la cuales se da esta posición:
1. El no reconocimiento al carácter universitario de los programas de formación complementaria (antiguos ciclos complementarios), obedece fundamentalmente, a un problema de tipo presupuestal. El solo hecho de darle el carácter universitario, traería para el estado, el reconocimiento de estatus universitario para los docentes que laboren en los cuatro semestres de formación de maestros. Esto significaría un cambio en el escalafón, del decreto 2277 establecido para los maestros de preescolar, básica y media, al decreto por medio del cual se escalafonan los profesores universitarios. Desde el año 1998, año en que comenzaron a desarrollarse los ciclos complementarios, los docentes que han venido laborando en este programa tendrían entonces el derecho al reconocimiento de sueldos atrasados y prestaciones causadas. Esta falta de reconocimiento ha desmotivado en buena parte del país, a los maestros que laboran en los programas de formación de maestros.
2. Sin embargo, las exigencias a las Escuelas Normales son iguales a los programas univesitarios, pues los procesos de acreditación o registro calificado tienen los mismos procesos. Se colige de esta visión, que la organización gremial de las Normales del país, no ha respondido a su misión histórica, como es la de defender el carácter de educación superior avalado por las diferentes universidades del país.
3. La otra razón de peso, es la desorganización interna de los colectivos de maestros, que demuestran limitada formación política frente al reconocimiento de la profesión por parte del estado. En este sentido, los formadores de maestros, deben ser los primeros en luchar por el reconocimiento de la profesión, como aquella que contribuye a la formación del talento humano, base del desarrollo de cualquier sociedad.
Queda pues, cualficar los programas y sus actores, a fin de seguir luchando por el reconocimiento que arduamente se han ganado las Escuelas Normales en el escenario nacional, pero que juridicamente no ha reconocido el gobierno nacional.
cristina pulecio dijo
Me interesa el tema soy coordinadora de la Normal Farallones de Cali.
21 Mayo 2009 | 05:16 AM